Investigadores españoles desarrollan ladrillos más aislantes utilizando residuos de papel

| 22 diciembre 2012 | 0 Comentarios

Ladrillos fabricados añadiéndoles residuos de papel para aumentar así su capacidad de aislamiento

Un grupo de investigadores de la Escuela Politécnica Superior de Linares, de la Universidad de Jaén (Andalucía, España), han desarrollado un ladrillo que incorpora residuos de la industria papelera en la masa cerámica que se utiliza para su fabricación. El resultado es un ladrillo sostenible con una baja conductividad térmica, por lo que actúa como un buen aislante, aunque todavía se tiene que mejorar su resistencia mecánica.

“El uso de estos residuos de la industria papelera puede suponer un beneficio económico y medioambiental, ya que permite reutilizar como materia prima un material considerado como desecho”. Ésta es una de las conclusiones del estudio desarrollado por los investigadores, y que publica la revista Fuel Processing Technology, y otro buen ejemplo del concepto “Reducir, Reutilizar, Reciclar”.

Los científicos han recogido los residuos celulósicos que produce una fábrica de reciclado de papel, así como los lodos procedentes de la depuración de sus aguas residuales. Después, han incorporado estas materias a la arcilla que se emplea en la fabricación de los ladrillos, le han dado forma mediante presión o extrusión, y así han obtenido estos ladrillos sostenibles en el laboratorio.

Residuos celulósicos que se incorporan a la masa cerámica con la que se consigue fabricar unos ladrillos más aislantes

Según indica Carmen Martínez García, investigadora de la Universidad de Jaén. “La adición de los residuos hace que el producto final presente una conductividad térmica baja, por lo que actúan como un buen aislante. Además del consiguiente beneficio que esto conllevaría si se utilizaran estos ladrillos en lugar de los que se elaboran con materias primas tradicionales”.

“En conjunto, esta técnica podría suponer un ahorro energético y de materias primas para las fábricas de ladrillos, así como un beneficio medioambiental por la valorización de unos residuos que, en principio, se descartan”.

Otra de las ventajas de añadir residuos a los prototipos es que les aportan energía debido a la presencia de materia orgánica. Esto puede ayudar a reducir el consumo de combustible y el tiempo requerido en su producción. De momento, los prototipos son de pequeñas dimensiones (3 x 1 x 6 cms.), aunque el equipo ya ha hecho pruebas con mayores tamaños con resultados similares.

Martínez reconoce que el “talón de Aquiles” de estos nuevos ladrillos es su menor resistencia mecánica a la compresión respecto a los tradicionales, aunque este parámetro está por encima del mínimo que marca la legislación. También quedan por resolver algunos problemas de adherencia y de conformado de las piezas que incorporan porcentajes más elevados de residuos de papel.

El equipo continúa trabajando para encontrar el punto de equilibrio entre sostenibilidad y resistencia del material, además de investigar las ventajas de incorporar otros productos de desecho, como los lodos de las depuradoras o los residuos que generan las industrias cerveceras, olivareras, o las de producción de biodiésel.

Investigadores fabricando un ladrillo cerámico que incorpora residuos celulósicos lo que mejora su capacidad de aislamiento

En la misma revista los investigadores han publicado otro trabajo que confirma que los residuos generados en la elaboración del biodiésel también se pueden emplear en la fabricación de ladrillos, aumentando su capacidad de aislamiento hasta en un 40%.

 

Fuente e imágenes:   Servicio de Información y Noticias Científicas (sinc)

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Categoría: Ahorro Energético, General, Medio Ambiente

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